La Falconada 2017: puro MTB en el Vallés

La Falconada es una prueba ciclista obligatoria en nuestro calendario. Diversión y puro MTB en el corazón del Vallés Occidental. 63 kilómetros y más de 1600 metros positivos en un circuito rompe piernas y embarrado que hizo las delicias de los mil participantes que acudieron a esta edición 2017. Sabadell tiene un rutón de MTB que se supera año tras años y que, en dos modalidades, es apta para todos los niveles

Publicado por Miguel Márquez el Tuesday 24 de October 2017

Y llegó el día. Con la ilusión de la primera prueba, La Falconada 2017 estaba fijada en nuestro calendario por varias razones. En primer lugar porque corremos en casa: los montes del Vallés Occidental que nos hemos recorrido tantas y tantas veces, y que nunca dejan de regalarnos nuevos lugares, caminos y trialeras por los que rodar ruta tras ruta. En segundo lugar, porque ya disputamos la edición del 2015 y teníamos ganas de saber si el recorrido superaba nuestras expectativas. Y vaya si lo ha hecho.

La Falconada es una prueba ciclista que organiza Club Falcons, una entidad deportiva privada de Sabadell con más de 65 años de historia y que se centra en varios deportes, entre los que destacan el pin pon -el más importante-, el fútbol, actividades de montaña o el ciclismo, este último arraigado en la entidad desde hace más de tres décadas. El caso es que la prueba llega este 2017 a su duodécima edición, convirtiéndose en la prueba más importante de esta disciplina en la ciudad. Desde su primera edición -que contó con 300 participantes- hasta ésta última -limitada a 1000 para garantizar la logística de la prueba-, La Falconada recorre los bosques de Sabadell y las poblaciones colindantes, apostando año tras año por renovar el recorrido y aumentar su dificultad física y técnica. Damos fe de ello.

Mismos kilómetros, mayor dificultad física

La Falconada 2017 ha tenido, como en la mayoría de ediciones, dos recorridos. Uno de 60 kilómetros, que es el que hemos realizado, y otro de 30. En esta ocasión y a simple vista, el track de la prueba reflejaba una mayor dificultad, con un desnivel de 1400 metros positivos. El IBP nos ha reflejado 148, para entendernos bastante dura para una persona que tenga una preparación física media.

La Falconada MTB inicio

Como en otras ediciones, la prueba comenzó a las 8 de la mañana, saliendo desde la Masía de Club Falcons en dirección al camino del río Ripoll, bastante concurrido de ciclistas los primeros kilómetros. Las lluvias de los últimos días dejaron el rodal de la ciudad algo embarrado, y eso se tradujo en las más que habituales aglomeraciones y parones, típicas en cualquier carrera de MTB cuando aparecen charcos o tramos de barro. La prueba transcurre en llano, siguiendo el río hasta el desvío de Can Font, donde la subida es más pronunciada y hasta el primer punto de control, en el kilómetro 13. Los repechos y el avituallamiento estiran el pelotón y hacen la prueba más transitable, así que Juanma y yo decidimos tirar para saltarnos la multitud y poder rodar con más tranquilidad.

Tranquilidad y buenas piernas

Nada más pasar el primer punto de control comenzaron las rampas como Dios manda: prolongadas y con mucha pendiente, aunque el terreno facilitaba en gran medida poder superarlas sin poner pie en el suelo. Acto seguido, torcimos hacia la carretera para meternos en un camino que rodea la cantera de Matadepera a un desnivel medio del 6% medio en 5 kilómetros. Por fin algo de descanso con bajadas amplias y un tramos de carretera que nos llevó a adentrarnos de nuevo en el monte a la altura de Les Arenes.

La Falconada MTB paisaje

El sube-baja empezó a hacer acto de presencia allá por el kilómetro 27, con falsos llanos y repechos más pronunciados. Ante la dificultad, la receta es siempre la misma: tranquilidad y buenas piernas para evitar fatigarlas en exceso, ya que todavía quedaban unos toboganes considerables. Aquí ya era más complicado no bajarse de la bici, pero con un poco de técnica -culo en la punta del sillín, barbilla en manillar y piernas ardiendo- y resoplando como un toro se consigue. Antes del segundo punto de control en el kilómetro 33, el circuito es rompe piernas total, así que decidimos reservar energías en bajadas y falsos llanos para apretar en subida.  El camino gira de nuevo en Sant Llorenç Savall y nos tomamos un respiro en el avituallamiento, antes de los últimos coletazos de la prueba. Tanto Juanma como yo nos sentimos fuertes, así que tiramos con la seguridad de que la ruta no estaba ni mucho menos finiquitada y nos tocaría sufrir un poco más.

Repechos que quitan el hipo

Encaramos los últimos kilómetros de subida con la certeza de que iban a picar hacia arriba. Y así fue. El primer tramo era para calentar tras el parón del punto de control: subida dura pero constante, sin muchos cambios de desnivel y factible a una buena cadencia. Tras un llano con buen terreno y alguna trialera fácil de superar que pasamos con rapidez, vino una pequeña bajada y de nuevo a bajar plato y apretar las piernas. La última gran subida de la prueba fue brutal, corta pero intensísima, con un % de desnivel variado y considerable, para no dejar a nadie con la sensación de haber perdido el domingo dándose un paseo.

La Falconada MTB Juanma

Las fuerzas empezaban a flaquear, pero lo gordo ya estaba hecho y ahora sólo quedaba rodar. empalmamos el cruce de la última subida con el camino del Puig de la Creu y tras bajarlo, al lado de la subida de Los Bomberos, hicimos una breve parada en el último avituallamiento. Tocó cruzar Castellar del Vallès, bajar por la cuesta del tanatorio y enlazar el camino de la Salut hasta girar a la Torre de Canonge. Una última subida para que los que iban más justos acabaran de fundirse y enlace al caminito del río para tomar la línea de meta. La Falconada 2017 ya estaba en el bolsillo.

Valoraciones finales

La Falconada MTB Masia Club Falcons

La verdad es que esta edición ha superado nuestras expectativas, aumentando la dificultad y diversión de la edición del 2015. Sin ser una prueba especialmente técnica -buen terreno y un par de trialeras totalmente ciclables, de poca dificultad-, el recorrido y los cambios constantes de desnivel - al final nos salieron 63 kilómetros y 1650 metros positivos- la hacen dinámica y amena. Sin duda, un track que repetiremos en alguna ocasión. El único pero que pondríamos es la falta de señalización en los tramos de carreteras, algunos muy largos y en los que daba la sensación de haberte perdido.

Un diez para la organización, volcada en que todos disfrutásemos de un gran día sobre la bicicleta. Además de los avituallamientos, en la meta teníamos servicio de limpieza de bicicletas, bocadillo de butifarra y cerveza. En definitiva, genial.

En líneas generales, La Falconada es una prueba que cualquier persona que viva cerca de Sabadell debe marcar en su calendario. Buen ambiente, una dificultad moderada y en un entorno espectacular ¿Qué más se puede pedir? Tan sólo esperar a la próxima edición.

La Falconada MTB meta